En más de una ocasión has entrado a los baños de la upla y has leído mensajes de protesta, de denuncia o de pelea. Si, yo también lo he hecho.
Sin embargo... quería hacer hincapié en aquellos mensajes curiosos que de estar motivado te animan, y de no estarlo, en ocasiones no es suficiente para subirte el ánimo.
Me refiero a mensajes tales como
"El solo continuar es vencer",
"Seamos realistas: Pidamos lo imposible!" o aquél que suena como una responsabilidad a futuro, una sentencia en suspensión para quienes temen a las responsabilidades:
"El futuro es nuestro".Hoy quería recordarte ese aparentemente inocente mensaje pseudocariñoso de los supermercados (santa isabel te conoce!!):
Sonría: le estamos filmando.Suena bonito pensar que Dios nos contempla (con cierto asco probablemente, sabiendo de qué somos capaces a nivel de raza humana) desde arriba todo el tiempo, y usar ese argumento como excusa para sonreír todo el tiempo. Pero no! No te estoy pidiendo que sonrías si no lo sientes, ni que sonrías porque te vigilan, sino que te estoy invitando a compartir o experimentar un particular estilo propio de llevar la vida hacia adelante (o atrás, dependiendo de tu dirección): Figurate que estás en la calle. Estás caminando, solo, con o sin rumbo definido. Puede ser un simple viaje a la Universidad o puede ser una caminata para mirar el mar. Sea cual sea la situación, planteate esto: "Estoy pensando en lo que leí en ese blog y... estoy riendo... la gente debe pensar que estoy loco, y sin embargo... rio! jajaja".
Yo se lo agotante que puede llegar a ser la vida del universitario. La vida del que vive lejos de su hogar y la vida del que tiene problemas personales además de los académicos. Sonríe, por favor, hazle un favor a tu alma y empieza a querer a la vida tal y como es (una mierda).
Sinceramente y para todos ustedes, Javier.